Si esto te parece poco, que no lo es, resulta que el hecho de que hayamos mirado nuestro dispositivo justo antes de intentar dormir hiperexcita nuestro cerebro, lo que es el justo efecto contrario que necesitamos que nos pase antes de dormir.
Necesitamos que nuestro cerebro se relaje para que nuestro cerebro descanse y durmamos lo mejor posible, y para eso deberíamos apagar lo móviles y no encenderlos mientras dormimos ni justo antes de disponernos a hacerlo.
Durante la noche cualquier vibración, sonido o luz puede despertarnos e interrumpir nuestros ciclos de sueño y hacernos pensar en qué pasa con el móvil, quién nos ha escrito, qué querrá y cosas así que nonos dejen descansar.