Para usos tópicos:
– Machaca la semilla y mézclala con alcohol, después deja que macere durante una semana. Esto lo podrás usar para masajear músculos o articulaciones doloridas.
– Con el polvo de la semilla también se pueden preparar ungüentos: mézclalo con agua caliente hasta crear una pasta, coloca esta pasta entre dos gasas y aplícalas sobre la piel, de 5 a 10 minutos. Es muy efectivo para tratar granos y forúnculos.
– Para el cabello, haz la mezcla de semilla cruda con aceite de ricino y deja que macere por un día. Masajea tu cuero cabelludo con esta mezcla, luego cubre con una toalla y deja actuar durante una hora.
– Por último, si se trata de exfoliar, puedes usar directamente el polvo de la semilla molida sobre la piel.