Yangjiang (China)
Las gentes de esta ciudad que se encuentra en la provincia Guangdong, al sur de China, construyen sus casas con ladrillos hechos de arena y arcilla. El problema es que en esa zona la arena, al igual que en las playas de Guarapari en Brasil, contiene monacita que, incorporada al mortero y a los ladrillos, convierte las paredes de las casas en potentes fuentes radiactivas de radio, radón y actinio. Las gentes que viven allí reciben tres veces la radiación media mundial pero, como sucede en otros lugares similares, esto no se refleja en una mayor incidencia de cánceres. De hecho, estudios realizados desde 1970 demuestran que la mortalidad por cáncer en la población es incluso menor que en otros lugares donde la radiactividad natural está dentro del promedio mundial.