Cálculos biliares
Esto es muy relativo, porque los cálculos biliares no son como las piedras en el riñón, ya que hay personas que no presentan síntomas. Pero aquellos que sí que los sienten, notan un dolor muy fuerte y seguido, en la zona del abdomen. Además, puede extenderse al tórax, los hombros, y la espalda.
Normalmente suelen ser cálculos de colesterol, por lo que una buena alimentación es clave en estos casos. Normalmente suelen medir un par de milímetros, pero existen casos documentados en los que los cálculos ocupaban toda la vesícula.
Infección de orina
Aunque no es un dolor muy fuerte, sí que se suele pasar muy mal, porque el ardor en una actividad cotidiana que hacemos varias veces al día, como orinar, es algo difícil de soportar. Como añadido, tienes la molestia de tener esas ganas de orinar, pero luego no poder hacerlo. Es recurrente en mujeres, pero también se puede dar en hombre.
Con esto tenemos que tener mucho cuidado, porque si no tratamos la infección, podría extenderse al riñón y empeorar la enfermedad.