Los tres viven solos en una pequeña casa de tan solo 4 metros cuadrados hecha de tablas y láminas oxidadas en Tondo, Manilla.
Un medio de comunicación quiso investigar más sobre esta familia y encontró que, Arebuabo sufrió hace unos años un ataque al corazón que lo dejó incapacitado de trabajar. Esta, no fue la única mala noticia que le toco afrontar, su esposa más tarde lo dejó solo con sus dos hijas: Rose May, de 6 años, y Rose Ann, de 8 años