Aoshima había sido el hogar de 900 personas desde 1945. La única actividad humana que se ve en el lugar es un barco de excursionistas que visitan la isla conocida como la Isla del Gato. No posee restaurantes, automóviles, tiendas, ni nada que lo convierta en un destino turístico, lo único que hay son gatos y más gatos, la isla perfecta para los amantes de los felinos.
Si tuvieras la oportunidad, ¿la visitarías?