12. Come en platos más pequeños
Un plato pequeño rebosando de alimentos es un truco infalible para engañar a tu cerebro, ya que pensará que hay mucha comida y enviará la señal de saciedad mucho antes. No importa que tu plato sea de verduras, es preferible que pongas en práctica este hábito con cualquier tipo de alimento para que tu cerebro se vaya acostumbrando.
