La grasa no es una mala palabra
No todas las grasas son malas, por el contrario, nuestro cuerpo necesita de ellas para funcionar adecuadamente. Puedes excluir las grasas trans y reducir el consumo de las saturadas, pero asegúrate de que tu dieta incluya grasas no saturadas, que puedes encontrar en los frutos secos, aceite de oliva y aguacate, entre otros.
