Esta torre es el segundo proyecto de Boeri, ya que anteriormente construyó otras estructuras verdes como el increíble “bosque vertical”, en Milán.
Edificios verdes como éste pueden ser el futuro para la arquitectura con una firma de la arquitectura de Londres. La creación de una nueva glorieta tiene una piel viva que produce oxígeno y absorbe grandes cantidades de dióxido de carbono.
