Si has utilizado una grapadora alguna vez en tu vida te habrás dado cuenta que en la parte inferior, opuesta a la zona por donde salen las grapas, hay una serie de hendiduras. Estas tienen como función plegarlas de modo que cierren la pieza metálica y sujeten los folios. Pero seguramente te habrás percatado que muchas de ellas tienen un segundo juego más abierto de huecos. Estos sirven para colocarla de modo abierto, facilitando que se pueda retirar de nuevo sin romper el papel. Es un “modo temporal” de cierre que evita que destruyas los folios unidos.

Cuando compramos una nueva prenda de ropa en muchos casos nos encontramos con un botón y un trozo de tela en una pequeña bolsa que suele estar cosida o pegada de alguna forma. Esta se emplea para poder comprobar la reacción ante el lavado, de modo que sólo tengamos que probar un pequeño trozo del material sin estropear todo el conjunto. Recuerda siempre experimentar antes de probar y nunca lo tires. Sobre todo porque el botón puede ser utilizado también para algún tipo de remiendo en caso de pérdida accidental. ¿Te has fijado en el símbolo que hay en los envases de plástico?
