Es amiga del corazón
Según los estudios realizados, el consumo de agua de coco disminuye los niveles de triglicéridos y colesterol, también en la grasa del hígado. Tras 45 días de consumo, su eficacia rivaliza con las de medicamentos de estatina.
Reduce la presión arterial
El 71 % de los sujetos de estudio experimentaron mejoras significativas en la presión arterial sistólica, debido seguramente a los altos niveles de potasio que contiene esta bebida y su efecto sobre el organismo.
Ideal para recuperarse tras el ejercicio
El agua de coco es perfecta para rehidratarse tras el ejercicio, así como para recuperar los electrolitos y sales minerales perdidas por la sudoración.
Dos estudios determinaron que es más eficaz o igual que las bebidas deportivas de alto rendimiento (1, 2 ).
Y también para combatir el calor
Es muy refrescante, de gusto ligeramente dulce, pero baja en calorías y carbohidratos, lo que la convierte en el refresco perfecto para los días de calor. De esta forma podremos mantenernos hidratados y disfrutar de un capricho sin perder la línea. Eso sí, vigila la marca que compras, pues si no es natural, algunas empresas añaden azúcar y aromatizantes.