4- Ojos
Bajo ningún concepto debemos tocarnos nuestros globos oculares. Solamente tendremos excusa de llevar las manos a esa zona si necesitemos colocarnos unas lentillas o necesitemos retirar alguna partícula extraña.
Al establecer contacto con nuestras manos desnudas corremos un alto riesgo de introducir gérmenes que pueden causar algo más que un simple enrojecimiento de los ojos.