El calor y la humedad alteran la consistencia y fecha de caducidad de los artículos de maquillaje. Además de que las sombras y rubores sólidos pueden romperse o perder su tonalidad, estos pueden caducar antes de tiempo y llenarse de bacterias tras la humedad.
Al igual que las hojas de afeitar, la recomendación es que los almacenes en un área de la casa con un ambiente fresco y seco, y lavar y desinfectar con frecuencia las brochas y pinceles, especialmente las que utilizas para maquillar tus ojos.