2. Terminas comiendo más y con peor calidad
Cuando planeas tus raciones de comida, te alimentas saludablemente y seguido. Cuando lo haces a deshoras saltándote comidas o ayunando, terminas descontrolándote comiendo lo que se te cruce por el camino, que por lo general, son alimentos “chatarra” que solo le aportan grasas dañinas a tu cuerpo.
