4- Alimentos ricos en proteínas
No es suficiente con tener huesos fuertes, también deben ser flexibles para evitar las lesiones. Por lo tanto, consumir alimentos ricos en proteínas es algo esencial para mantener el esqueleto saludable. La pechuga de pollo, el pescado, el queso, los huevos, la leche, la leche de soja, la carne magra y las nueces y semillas son grandes fuentes de proteínas.